La peor caída anual desde 2013

El mercado global de smartphones atraviesa su contracción más severa en más de una década. Según la última actualización de Counterpoint Research, las envíos mundiales caerán un 14,3% interanual en 2026, situándose en torno a los 1.080 millones de unidades. Esta cifra supera la previsión inicial de febrero, que estimaba una bajada del 12,4%, y confirma que el ajuste estructural es más profundo de lo anticipado.

Omdia ofrece una perspectiva ligeramente distinta pero coherente: proyecta una caída del 12% en volumen, hasta 1.097 millones de unidades. Sin embargo, el valor total del mercado crecerá un 12% hasta alcanzar los 651.600 millones de dólares, impulsado por un aumento del 27% en el precio medio de venta. El volumen baja, pero el ticket sube, marcando un cambio de paradigma en la rentabilidad del sector.

La crisis de la memoria como motor del ajuste

El factor determinante no es la demanda, sino la oferta. La reasignación de capacidad de fabricación de DRAM hacia la memoria HBM para inteligencia artificial ha provocado una escasez crítica de LPDDR4/5. Los precios de la memoria se han triplicado en el segundo trimestre de 2026 respecto al cuarto de 2025, según los datos de Counterpoint. En los dispositivos de gama baja, la memoria ya representa más del 65% del coste total de fabricación, haciendo inviable la producción para muchos fabricantes.

Esta presión ha obligado a las marcas a trasladar los costes al consumidor. Desde el último trimestre de 2025, los precios minoristas se han elevado de forma sostenida. En el segmento de menos de 150 dólares, la oferta se ha reducido drásticamente, con una caída superior al 40% en la disponibilidad de memoria LPDDR4. Para el consumidor, esto significa que los móviles baratos están desapareciendo de los mercados emergentes, forzando una migración hacia rangos de precio superiores.

Samsung recupera el liderazgo global

En medio de la tormenta, Samsung ha logrado recuperar la posición de número uno a nivel mundial. En el segundo trimestre de 2026, la marca coreana capturó el 23% de cuota de mercado, creciendo un 9% interanual mientras el mercado general caía. Su ventaja radica en la solidez de su cadena de suministro y en un portafolio amplio que le permite defender volúmenes sin sacrificar márgenes de forma excesiva.

Apple también ha mostrado una resiliencia notable, alcanzando su mayor cuota histórica en un segundo trimestre con el 21% del mercado. El impulso de la serie iPhone 17 y el miedo de los consumidores a futuros aumentos de precio han sostenido las ventas. En contraste, las principales marcas chinas como Xiaomi, OPPO y vivo enfrentan caídas de entre el 15% y el 34%, debido a su mayor exposición a los dispositivos de bajo precio y a los mercados emergentes más sensibles a la inflación.

Divergencia regional y segmentación

El impacto de la crisis no es uniforme geográficamente. América del Norte fue la única región que registró crecimiento, con un aumento del 6% interanual, gracias a la alta penetración de gama alta y al financiamiento de operadores. Europa occidental se mantuvo estable con una caída mínima del 1%. En cambio, el sudeste asiático, India, Oriente Medio y África sufren caídas de dos dígitos, donde la asequibilidad es el factor limitante principal.

La estructura del mercado se está reconfigurando hacia el premium. La cuota de los modelos de menos de 200 dólares caerá del 40,6% en 2025 al 25,6% en 2027. Simultáneamente, los dispositivos de más de 800 dólares expandirán su participación del 21,1% al 28,4%. El mercado se divide en dos: un segmento premium resiliente y un segmento de masas que se contrae de forma acelerada.

Perspectivas de recuperación

Los analistas no prevén una mejora inmediata. Counterpoint estima que la contracción se extenderá a 2027, con una caída adicional del 1,4%. La recuperación significativa no comenzará hasta 2028, cuando se espera que la comercialización de la red 6G amplíe la demanda y las presiones de coste se estabilicen. Para entonces, el mercado podría volver a los niveles de volumen de 2024-2025.

Para los consumidores, la lección práctica es clara: los ciclos de renovación se están alargando y los precios de entrada son más altos. Si se busca un dispositivo de gama media, la disponibilidad es limitada y los precios han subido. La estrategia de los fabricantes se centra ahora en la rentabilidad por unidad, no en la captura de cuota de mercado a cualquier coste. La era del móvil barato como commodity global ha terminado al menos hasta la próxima década tecnológica.