Un informe que mide el pulso del primer semestre

Nielsen publicó en agosto de 2026 su informe semestral Streaming Landscape 2026: Trends from the First Half of the Year, que analiza el consumo audiovisual desde finales de diciembre de 2025 hasta finales de junio de 2026. Este documento no es una predicción, sino una medición retrospectiva de lo que los espectadores realmente vieron durante esos seis meses, ofreciendo una base de datos sólida para entender las dinámicas actuales del sector.

La relevancia de este análisis radica en que permite distinguir entre las tendencias reales de consumo y las especulaciones de mercado. Al llegar al ecuador del año, los datos muestran que los cinco títulos más vistos en total sumaron 108.000 millones de minutos, una cifra ligeramente superior a los 103.000 millones registrados en el mismo periodo del año anterior. Este crecimiento moderado sugiere un mercado maduro donde la competencia por la atención se ha intensificado.

La cuota de streaming supera a la cable por primera vez con claridad

Uno de los hallazgos más contundentes del periodo es la consolidación del streaming como canal dominante. Según los informes mensuales de The Gauge de Nielsen, el streaming alcanzó el 48,6 % del tiempo total de televisión en mayo de 2026, superando ampliamente a la televisión por cable, que se situó en torno al 21,6 % en abril. Esta brecha de más de 26 puntos porcentuales marca un punto de inflexión histórico en la distribución audiovisual en Estados Unidos.

El crecimiento no es uniforme entre las plataformas. YouTube lideró la categoría de distribuidores de medios con un 13,8 % de la cuota de visualización en mayo, mientras que Amazon Prime Video alcanzó su mejor registro histórico con un 4,5 %, impulsado por eventos deportivos en directo y el final de su serie original The Boys. Estos datos indican que la diversificación de formatos (video bajo demanda, directo y social) es clave para retener a las audiencias.

El dominio de los originales en el top 10

El informe destaca un cambio estructural en la composición del top 10 de títulos más vistos. Mientras que en el primer semestre de 2025 solo una serie original ocupaba un puesto en el top 10, en 2026 tres series originales lograron entrar en ese selecto grupo. Este desplazamiento refleja la capacidad de las plataformas para generar contenido exclusivo que compite directamente con las producciones de la televisión tradicional.

La serie Stranger Things de Netflix se mantuvo como el título más visto del semestre con 23.260 millones de minutos, seguida de Bluey en Disney+ con 22.810 millones y The Pitt en HBO Max con 21.120 millones. La presencia de The Pitt es particularmente relevante porque demuestra que las series médicas y de drama adulto siguen teniendo una audiencia masiva en las plataformas de pago, desafiando la idea de que el streaming solo funciona con contenido juvenil o de nicho.

Series sin guion y películas originales: nuevos motores de crecimiento

Además de las series de ficción, Nielsen identifica un auge en la categoría de series sin guion (unscripted series), que están ganando cuota de pantalla a expensas de los formatos tradicionales. Este tipo de contenido, que incluye reality shows y documentales, ofrece a las plataformas una herramienta flexible para mantener a los suscriptores comprometidos con un coste de producción generalmente inferior al de las series de ficción de alto presupuesto.

En el ámbito cinematográfico, las películas originales de streaming tuvieron un primer semestre sólido, incluso en un contexto de repunte de la taquilla en cines. Títulos como Zootopia 2 en Disney+ lideraron la categoría infantil, mientras que The Rip de Netflix encabezó las películas para público general. Esta coexistencia entre cine y streaming sugiere que las audiencias no eligen entre uno u otro, sino que complementan sus hábitos de consumo según el tipo de experiencia que buscan.

Limitaciones metodológicas y alcance del análisis

Es importante señalar que los datos de Nielsen se centran principalmente en el mercado de Estados Unidos y utilizan una metodología de medición que combina paneles de audiencia con datos de plataformas. Esto significa que las cifras pueden no ser directamente extrapolables a otros mercados geográficos, donde la penetración de las plataformas y los hábitos de consumo pueden variar significativamente.

Además, el informe mide el tiempo de visualización (watch-time), pero no necesariamente la satisfacción del espectador o la retención a largo plazo. Un título puede acumular miles de millones de minutos gracias a un estreno viral, pero eso no garantiza que la audiencia continúe suscribiéndose a la plataforma. Por lo tanto, estos datos deben interpretarse como una fotografía del consumo inmediato, no como una métrica de lealtad de marca.

Implicaciones para plataformas y anunciantes

Para las plataformas, la clave es la inversión en contenido original que pueda generar eventos culturales masivos, como lo demostró el final de Stranger Things. Para los anunciantes, el crecimiento de la cuota de streaming abre la puerta a formatos publicitarios más segmentados y medibles, especialmente en las plataformas que ofrecen planes con publicidad. La publicidad programática en CTV (Connected TV) se está convirtiendo en una alternativa viable a la televisión lineal, permitiendo a los anunciantes alcanzar audiencias específicas con mayor precisión.

En resumen, el primer semestre de 2026 confirma que el streaming ya no es una alternativa a la televisión, sino su forma dominante. Las empresas que quieran competir en este espacio deben priorizar la calidad del contenido original, la diversificación de formatos y la capacidad de medir el impacto de sus inversiones en un entorno cada vez más fragmentado.