El estado actual del procedimiento: de la investigación a la decisión final

La Comisión Europea abrió formalmente investigaciones de mercado en noviembre de 2025 para evaluar si los servicios de nube de Amazon y Microsoft debían someterse a la Ley de Mercados Digitales (DMA). El 25 de junio de 2026, el Ejecutivo europeo notificó a ambas empresas su posición preliminar: considera que Amazon Web Services (AWS) y Microsoft Azure deben ser designados como gatekeepers o guardianes de acceso, a pesar de no cumplir los umbrales cuantitativos estándar del reglamento.

Según informaciones de Bloomberg citadas por varios medios, la Comisión está preparando los hallazgos finales con una decisión prevista para noviembre de 2026. Este plazo coincide con el límite de doce meses establecido para cerrar la investigación formal. Hasta que no se publique la decisión definitiva, Amazon y Microsoft mantienen su derecho a defenderse y presentar alegaciones que podrían modificar las conclusiones preliminares.

Por qué la UE ignora los umbrales numéricos habituales

La designación de gatekeepers bajo la DMA suele basarse en criterios cuantitativos claros: una capitalización bursátil superior a 75.000 millones de euros y al menos 45 millones de usuarios mensuales activos en la UE. Ni AWS ni Azure alcanzan estos umbrales de forma directa, ya que sus clientes principales son empresas y no usuarios finales individuales.

Sin embargo, la Comisión ha recurrido a criterios cualitativos para justificar la medida. Teresa Ribera, Vicepresidenta Ejecutiva para la Transición Limpia, Justa y Competitiva, argumentó que la dependencia europea de la nube es creciente y que estos servicios actúan como infraestructura crítica. Henna Virkkunen, Vicepresidenta Ejecutiva para la Soberanía Tecnológica, añadió que más de la mitad de las empresas de la UE dependen de estos servicios, lo que los convierte en puertas de entrada esenciales entre las empresas y sus clientes.

Obligaciones concretas: interoperabilidad y fin del bloqueo

Si la designación se confirma, AWS y Azure tendrán seis meses para adaptar sus servicios a las obligaciones de la DMA. El foco principal de la regulación es combatir el vendor lock-in o bloqueo de proveedor, una práctica que dificulta el cambio de plataforma debido a costes técnicos y contractuales elevados.

Las obligaciones más relevantes para el sector cloud incluyen:

  • Interoperabilidad forzada: los clientes podrán portar sus datos y cargas de trabajo entre proveedores sin fricciones técnicas artificiales.
  • Portabilidad de datos: se limitarán las tarifas excesivas y las barreras técnicas para la extracción de información.
  • Restricción de la autopreferencia: se prohibirá priorizar los propios servicios de IA o software sobre los de terceros en las ofertas de nube.
  • Transparencia contractual: se exigirá claridad en las condiciones de salida y los costes asociados a la migración.

Impacto práctico para las empresas europeas

Para las organizaciones que operan en Europa, esta medida no implica un cambio inmediato en la infraestructura, pero altera el equilibrio de poder en las negociaciones contractuales. La regulación busca que el cambio de proveedor sea una decisión comercial viable y no una odisea técnica. Esto es especialmente relevante para empresas con arquitecturas complejas donde la portabilidad de datos es un factor crítico de coste y riesgo.

No obstante, los expertos advierten que la regulación no hará que un entorno cloud profundamente integrado sea portable de la noche a la mañana. Las empresas deben aprovechar este periodo para auditar su dependencia de servicios propietarios y documentar sus flujos de datos. La capacidad de migrar con garantías se convertirá en un criterio de compra más importante que la simple disponibilidad de funciones.

Contexto de soberanía digital y competencia

Esta designación se enmarca en una estrategia más amplia de la UE para fortalecer su soberanía digital. La Comisión ha señalado que AWS y Azure controlan conjuntamente aproximadamente el 70% de los ingresos de la nube en Europa, una concentración que limita la competencia y la innovación de proveedores alternativos.

La medida se alinea con otras iniciativas como el EU Data Act y la directiva NIS2, que refuerzan la portabilidad y la ciberseguridad. Al someter a los dos proveedores dominantes a las mismas reglas que las grandes plataformas de consumo, la UE busca crear un terreno de juego más nivelado que permita a proveedores europeos y de terceros competir en igualdad de condiciones.

Riesgos y sanciones por incumplimiento

La DMA contempla sanciones severas para los gatekeepers que no cumplan con sus obligaciones. Las multas pueden alcanzar el 10% de los ingresos globales de la empresa en caso de infracción grave, y hasta el 20% en caso de reincidencia. Además, la Comisión puede imponer medidas cautelares o exigir cambios estructurales si considera que las obligaciones conductuales no son suficientes.

Para Amazon y Microsoft, el riesgo no es solo financiero, sino reputacional. Ser designados como guardianes de acceso en el sector cloud podría influir en las decisiones de compra de grandes corporaciones y administraciones públicas europeas, que priorizan cada vez más la neutralidad tecnológica y la capacidad de salida en sus contratos.