Una edición histórica en Yokohama

La CP+ 2026 se ha consolidado como la feria de fotografía más importante del mundo, batiendo su propia marca de asistencia. Según la Asociación de Productos de Cámara e Imagen (CIPA), el evento reunió a un récord de 149 empresas y organizaciones en el recinto Pacifico Yokohama, entre el 26 de febrero y el 1 de marzo. Esta escala sin precedentes refleja la vitalidad del sector, que combina la exposición presencial con un programa en línea que el año anterior atrajo a más de 420.000 espectadores.

El lema de la edición, "Haz que tu Mundo Destaque", no fue solo un eslogan, sino una descripción precisa de la oferta. La feria no se limitó a mostrar cámaras, sino que integró exposiciones culturales, talleres y una fuerte presencia de creadores de contenido, marcando la convergencia entre la fotografía tradicional y los flujos de trabajo digitales actuales.

Novedades ópticas y cuerpos destacados

Pese a que la agenda de lanzamientos no siempre coincide con el calendario de ferias, CP+ 2026 ofreció adelantos significativos. El Nikon 70-200 mm f2.8 Z II fue uno de los protagonistas, confirmando la evolución de la gama de teleobjetivos de Nikon para su sistema Z. También se pudo ver el Tamron 35-100 mm f2, un zoom luminoso que amplía las opciones para fotógrafos de paisajes y retrato, así como el Samyang 60-180 mm f2.8, que aunque no fue presentado oficialmente en el evento, ya estaba disponible para su inspección.

En el terreno de los cuerpos, la atención se centró en la OM-3 Astro de Olympus, una propuesta que busca diferenciarse en el segmento de las cámaras de viaje. También destacó la presencia de Caira, una cámara con sensor Micro Cuatro Tercios e IA integrada que se posiciona como un camino intermedio entre las cámaras dedicadas y los smartphones, una tendencia que gana fuerza en el mercado actual.

El fenómeno de las cámaras de juguete y los prototipos

Una de las grandes sorpresas de la feria fue la cámara retro de Canon, un prototipo que sorprendió al público por su diseño. A diferencia de la cámara de diseño vintage que se esperaba de la marca, este concepto fusiona la experiencia analógica con la captura digital en un cuerpo tipo caja con visor de cintura. Según se mencionó en el evento, el mecanismo permite que la imagen reflejada sea registrada por un sensor digital, posiblemente de 1,1 pulgadas, generando una propuesta que mezcla nostalgia y tecnología actual.

Paralelamente, las cámaras de juguete siguen siendo una categoría en sí misma en el mercado japonés. El éxito de modelos como la Kodak Charmera ha impulsado la atención hacia dispositivos ultracompactos. Un ejemplo es la Pieni II de Kenko Tokina, una cámara de 18 gramos con un sensor de 1,3 megapíxeles que, aunque no ofrece calidad profesional, apela a los amantes de la estética Lo-Fi y al uso como complemento de moda.

Contexto de mercado: el resurgimiento de las compactas

La CP+ 2026 no ocurre en el vacío, sino en un momento de recuperación histórica para la industria de la fotografía. Según los datos de CIPA presentados durante la feria, el segmento de las cámaras compactas o de lente fija experimentará un crecimiento interanual del 13,6% en 2026, alcanzando las 277.000 unidades enviadas. Este nicho, que se daba por muerto ante el avance de los smartphones, vive un renacimiento impulsado por la búsqueda de diferenciación estética.

Canon, líder del sector, anunció en febrero de 2026 un plan para aumentar la producción de sus cámaras compactas hasta 1,5 veces la cifra del año anterior, ampliando la subcontratación de componentes para satisfacer la demanda global. Este movimiento confirma que la industria está respondiendo activamente a la creciente demanda de equipos que ofrecen una experiencia fotográfica más deliberada que la de un teléfono móvil.

Programación cultural y actividades

Más allá de los productos, la CP+ 2026 reforzó su papel como centro cultural. El fotógrafo Hiroshi Sugimoto encabezó el programa de ponencias junto a Kyoichi Tsuzuki, explorando territorios que van más allá de la técnica fotográfica. La feria también albergó la Exposición de Fotografía ZOOMS, colaborando con el Salón de la Fotografía de Francia, y la popular Exposición de Fotografía de Gatos, que reunió 100 imágenes seleccionadas de todo Japón.

Para el público más joven y las familias, se diseñaron 23 talleres que abarcan desde la creación de vlogs con smartphones hasta técnicas de peinado para fotografía. La presencia de espacios como el Estudio de Peluches y el Diorama Gigante con Tren de Juguete evidencia cómo la feria se adapta a las nuevas tendencias de consumo visual, donde la experiencia y la diversión son tan importantes como la especificación técnica.