Un hito institucional: la primera reunión ministerial de Transformación Digital
El 3 de noviembre de 2026, la Real Fábrica de Moneda y Timbre de Madrid acogió la I Reunión Ministerial Iberoamericana de Transformación Digital e IA, un espacio inédito en la historia de la Conferencia Iberoamericana. Esta cita, que reunió a los titulares de las carteras de digitalización de los 22 países miembros, se celebró como antesala directa de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, prevista para los días 4 y 5 de noviembre.
La creación de este foro responde a la reciente institucionalización de la materia en la región, donde varios gobiernos han establecido ministerios o agencias específicas para la transformación digital. El objetivo declarado fue sentar las bases de una visión común sobre el uso responsable de la IA, estableciendo mecanismos de cooperación que protejan los derechos de las personas y reduzcan las brechas digitales en el continente.
La Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial: estructura y objetivos
El resultado central de la jornada fue la aprobación de la Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial, un acuerdo de cooperación regional diseñado para reforzar la soberanía digital y cultural de Iberoamérica. Este documento fue elevado para su adopción final ante los jefes de Estado, quedando abierta a la adhesión voluntaria de todos los Estados miembros de la Conferencia.
La Alianza se estructura en torno a tres ejes de trabajo concretos: la cooperación para el acceso a datos de calidad, el desarrollo de modelos de IA adaptados a las lenguas regionales y la colaboración en capacidades de cómputo. A diferencia de una infraestructura única, se propone un espacio federado de datos donde cada país decide qué información comparte y bajo qué condiciones, respetando su marco jurídico nacional.
Tres ejes de cooperación: datos, lenguas y cómputo
Datos de calidad para el interés público
El primer eje, centrado en los datos, busca crear un Espacio Iberoamericano de Datos para el desarrollo de sistemas de IA de interés público. La lógica es que los modelos entrenados con corpus representativos de las prioridades, lenguas y contextos culturales de la región responderán mejor a las necesidades locales que las soluciones importadas.
Modelos adaptados a las lenguas regionales
El segundo eje impulsa el desarrollo de modelos de lenguaje que mejoren la representación del español, el portugués y las lenguas indígenas. Para ello, la Alianza tomará como activos las iniciativas previas de la región, como la familia de modelos ALIA, el proyecto LATAM GPT impulsado por Chile o SoberanIA de Brasil, fomentando una base tecnológica compartida que permita adaptaciones nacionales.
Acceso ordenado a capacidades de cómputo
El tercer eje aborda el acceso a capacidades de cómputo. La estrategia no contempla la construcción de una nueva infraestructura regional, sino el ordenamiento de los recursos disponibles y la conexión de la oferta con la demanda para apoyar a investigadores, administraciones y empresas en el despliegue de proyectos de IA.
Ejes de la Alianza Iberoamericana de IA y sus iniciativas de referencia
Resumen de los tres pilares de cooperación aprobados en Madrid y los proyectos regionales existentes que la Alianza toma como base tecnológica.
| Datos de calidad | Espacio federado de datos para IA pública |
|---|---|
| Lenguas regionales | Modelos adaptados a lenguas iberoamericanas |
| Capacidades de cómputo | Cooperación en acceso a recursos de cómputo |
| ALIA | Modelos de lenguaje multilingües |
| LATAM GPT | Proyecto impulsado por Chile |
| SoberanIA | Iniciativa de Brasil |
Las iniciativas listadas son ejemplos citados en los documentos oficiales como activos previos; no implica una integración técnica inmediata obligatoria.
Fuentes y referencias1
Declaración de Madrid y estándares de gobernanza digital
Junto a la Alianza, los ministros adoptaron la Declaración de Madrid sobre Transformación Digital e Inteligencia Artificial. Este documento establece un compromiso para situar a las personas en el centro de la transformación, garantizando que los derechos reconocidos en el mundo analógico sean respetados también en los entornos digitales. Se promueve una adopción de la IA sostenible, responsable y libre de sesgos.
Durante la reunión se validaron además los Estándares Iberoamericanos de Protección de Datos y de Identificación e Interoperabilidad en Servicios de Gobierno Digital. Elaborados por la Red Iberoamericana de Protección de Datos y el CLAD, estos marcos son de carácter no vinculante y ofrecen orientaciones técnicas para armonizar la gestión de datos y la identidad digital entre los países, respetando las prioridades nacionales.
El Foro Digital Iberoamericano: el marco de debate previo
La reunión ministerial fue precedida por el Foro Digital Iberoamericano, un espacio de diálogo que reunió a referentes globales en IA, derechos digitales y ciberseguridad. El foro contó con ponencias de figuras como la activista mexicana Olimpia Coral, la científica Elizabeth Bodine-Baron y el director del Barcelona Supercomputing Center, Mateo Valero.
El debate se organizó en cuatro paneles temáticos: derechos digitales y protección de menores, conectividad y ciberseguridad, administración digital e IA confiable. La participación de ministros de países como Uruguay, Portugal, Chile, República Dominicana y Brasil permitió contrastar las políticas nacionales y nutrir la conversación de los representantes que después firmarían los acuerdos.
Implicaciones para la regulación y la cooperación tecnológica regional
La aprobación de estos acuerdos marca un cambio en la estrategia tecnológica iberoamericana, que busca desarrollar lo que el Gobierno español denomina una tercera vía tecnológica. Esta aproximación pretende crear un ecosistema de IA innovador y competitivo, pero también ético y seguro, evitando la dependencia exclusiva de grandes proveedores extranjeros.
Para las empresas y los profesionales de la tecnología, la Alianza implica la futura existencia de marcos de referencia compartidos para la interoperabilidad y la protección de datos. Aunque los estándares no son vinculantes, su adopción facilitará la colaboración transfronteriza y la creación de soluciones digitales que respeten la diversidad lingüística y cultural de la región, que suma más de 700 millones de habitantes.