Confirmación oficial de la designación
El 25 de junio de 2026 la Comisión Europea publicó su decisión preliminar de que Amazon Web Services (AWS) y Microsoft Azure deben ser considerados guardianes de acceso bajo la Digital Markets Act (DMA). La notificación se realizó a las dos empresas, aunque la designación final aún está pendiente de aprobación formal. Esta medida sigue el mismo procedimiento usado para los grandes actores de consumo como Google o Meta, pero se aplica ahora al sector de la nube.
La decisión se basa en criterios cualitativos: aunque AWS y Azure no alcanzan los umbrales cuantitativos habituales de usuarios finales, su posición dominante como infraestructuras críticas de la UE justifica la designación. La Comisión ha señalado que ambos servicios “controlan una gran parte del mercado europeo” y que sus ofertas de inteligencia artificial son un factor decisivo en la contratación de clientes empresariales.
Esta notificación marca el primer caso donde la DMA se extiende a proveedores de infraestructura, ampliando su alcance más allá de las plataformas de consumo. La medida se alinea con otros esfuerzos regulatorios recientes, como el Reglamento de IA y la estrategia de soberanía tecnológica de la UE.
Marco legal: ¿qué es un guardián de acceso?
La Digital Markets Act define a los guardianes de acceso (gatekeepers) como plataformas que cumplen ciertos criterios de tamaño y posición dominante, con el poder de controlar flujos críticos de datos o servicios entre usuarios finales y proveedores. En la práctica, se espera que estos actores cumplan obligaciones específicas para evitar prácticas anticompetitivas.
Para AWS y Azure, las obligaciones principales incluyen: interoperabilidad (permitir a los clientes mover cargas de trabajo sin barreras técnicas), portabilidad de datos (facilitar la exportación e importación de información) y no auto‑preferencia (evitar favorecer sus propios servicios sobre los de terceros). Además, se les exige transparencia en las condiciones contractuales y la posibilidad de auditoría por parte de autoridades competentes.
Estas obligaciones están diseñadas para reducir el riesgo de bloqueo de clientes y fomentar un ecosistema más competitivo. La Comisión ha establecido que, si se confirma la designación, AWS y Azure tendrán seis meses para adaptar sus servicios a los requisitos de la DMA, con posibles multas de hasta el 10 % de las ventas globales en caso de incumplimiento.
Obligaciones concretas y su impacto operativo
Interoperabilidad: Los contratos de nube deberán incluir cláusulas que permitan a los clientes migrar recursos entre proveedores sin restricciones contractuales artificiales. Esto implica la adopción de estándares abiertos y APIs compatibles, reduciendo el riesgo de dependencia exclusiva.
Portabilidad de datos: Se exige la posibilidad de exportar datos en formatos estándar y con mínima latencia. Para las empresas que dependen de servicios de IA, esto facilita la transición a soluciones alternativas sin perder información crítica.
No auto‑preferencia: AWS y Azure no podrán priorizar sus propios servicios (por ejemplo, bases de datos o herramientas de análisis) sobre los de terceros en contratos corporativos. Esta medida busca equilibrar el poder de negociación frente a clientes empresariales que suelen integrar múltiples proveedores.
Impacto esperado en la infraestructura digital europea
La designación puede reconfigurar la forma en que las empresas europeas gestionan sus infraestructuras cloud, reduciendo los costos de cambio y fomentando la diversificación de proveedores.
Para los proveedores de servicios críticos (CTPP) y el sector financiero, la medida se alinea con el Reglamento DORA, reforzando la resiliencia operativa digital. La interoperabilidad y portabilidad son pilares clave para cumplir con las exigencias de pruebas de resiliencia y gestión de incidentes del DORA.
Sin embargo, la transición también implica desafíos técnicos: la adaptación de contratos existentes, la actualización de APIs y la capacitación de equipos internos en nuevas prácticas de migración. Las empresas deberán planificar una estrategia de cloud‑agnostic para aprovechar al máximo las nuevas obligaciones.
Contexto regulatorio más amplio
La designación de AWS y Azure se produce dentro del marco de un Paquete de soberanía tecnológica presentado por la Comisión en junio de 2026, que incluye el Reglamento de Chips 2.0 y la Ley de desarrollo de la nube e IA.
Además, la DMA se complementa con la normativa de IA, donde la UE busca regular los modelos generativos y su integración en infraestructuras críticas. La convergencia de estas regulaciones apunta a crear un ecosistema digital europeo más autónomo y competitivo.
Para las empresas, esto significa que deberán monitorizar no solo la DMA sino también el desarrollo de normas de IA y DORA, ya que todas comparten objetivos comunes: evitar prácticas monopolísticas, proteger datos y garantizar resiliencia operativa.