Publicación del informe oficial y su alcance

El Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI), adscrito a Red.es y al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, ha publicado la edición 2026 de su informe anual sobre la brecha digital de género. Esta publicación, presentada con motivo del Día Internacional de la Mujer, utiliza datos correspondientes al año 2025 como último periodo de referencia disponible en las fuentes estadísticas nacionales e internacionales.

El estudio se posiciona como una fuente primaria para evaluar la posición de las mujeres en la transformación digital española. A diferencia de las encuestas de percepción, este informe contrasta indicadores duros de uso de internet, nivel de competencias, educación, empleo y seguridad en línea, permitiendo una verificación objetiva de los avances y las persistencias de la desigualdad.

Uso de internet: acceso casi igualitario, brecha en la edad avanzada

Los datos de 2025 confirman que la brecha en el acceso básico a internet se ha reducido drásticamente. En España, el uso semanal de internet supera el 95% de la población, siendo ligeramente mayor entre las mujeres que entre los hombres. Solo un 2,8% de las mujeres declara no haber usado nunca internet, frente al 3,1% de los hombres, lo que indica una paridad casi total en la conectividad general.

Sin embargo, la desigualdad se concentra en los grupos de mayor edad. Entre las personas de 75 años o más, la brecha se invierte y amplía: el 55,5% de los hombres ha usado internet alguna vez, frente al 46,7% de las mujeres. En cuanto al uso semanal, la diferencia es de 43,8% para los hombres y 39,1% para las mujeres, lo que sugiere que la desconexión digital afecta de forma desproporcionada a las mujeres mayores.

Competencias digitales y alfabetización tecnológica

En el ámbito de las competencias, España se sitúa por encima de la media europea. El 65,9% de las mujeres españolas poseen competencias digitales al menos básicas, una cifra que supera en más de 10 puntos porcentuales la media de la Unión Europea. Este dato refleja una alfabetización digital sólida en la población femenina adulta, aunque no elimina las diferencias en la profundidad de las habilidades.

La brecha persiste en las áreas de mayor especialización. Mientras que las competencias básicas son amplias, las diferencias aparecen en la educación tecnológica y en la adopción de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial. Las mujeres muestran una menor base en estas áreas avanzadas, lo que limita su capacidad para participar en los roles digitales de mayor valor añadido.

Empleo especializado: crecimiento, pero con techo de cristal

El informe destaca un avance significativo en el empleo: el número de mujeres especialistas digitales en España se ha duplicado en la última década, alcanzando las 200.100 trabajadoras en 2024. Este crecimiento sitúa a España como el tercer país de la UE con más profesionales femeninas en tecnología, solo por detrás de Alemania y Francia.

A pesar de este aumento, la presencia femenina sigue siendo minoritaria. Las mujeres representan el 19,6% del total de especialistas digitales, una décima por encima de la media europea (19,5%). La distribución es desigual: en algunas profesiones digitales superan la mitad de las contrataciones, pero en áreas como la ingeniería de software o la ciberseguridad, su presencia sigue siendo limitada, evidenciando un techo de cristal en la especialización técnica.

Seguridad en línea y violencia digital

Un aspecto crítico que el informe pone de manifiesto es el diferencial de seguridad. Un volumen significativo de mujeres sufre prácticas de control, acoso y violencia en el entorno online. Esta realidad convierte la violencia digital en un factor estructural que condiciona la participación, la confianza y la libertad de expresión de las mujeres en la red.

La seguridad no es solo una cuestión técnica, sino social. La percepción de riesgo y la experiencia real de acoso disuaden a muchas mujeres de participar activamente en comunidades digitales, foros de debate o plataformas de comercio electrónico, lo que amplía la brecha de participación más allá de las competencias técnicas.

Contexto estratégico: España Digital 2026

Estos hallazgos se enmarcan en la estrategia España Digital 2026, la hoja de ruta del país para la transformación digital. Esta agenda, actualizada desde su lanzamiento en 2020, incluye ejes transversales como los PERTE y la iniciativa Retech, con el objetivo de lograr un crecimiento económico sostenible y cohesión social.

La inclusión digital es un pilar fundamental de esta estrategia. La persistencia de la brecha de género, especialmente en competencias avanzadas y empleo especializado, representa un reto para alcanzar los objetivos de igualdad y productividad. Las políticas públicas deben abordar no solo el acceso, sino la formación avanzada y la seguridad en línea para garantizar una participación plena de las mujeres en la economía digital.